Weber Shandwick conoce en El Ojo a las mentes más brillantes de Iberoamérica

viernes 09 noviembre, 2018

Por: Amanda Berenstein

Las mentes más creativas e innovadoras del continente, se reunieron la semana pasada en la ciudad de Buenos Aires para celebrar la edición 2018 de El Ojo de Iberoamérica, considerado como uno de los festivales más importantes del mundo con 21 años de historia, y con una mirada latina de la creatividad, la comunicación y el entretenimiento que se proyecta e integra al mundo.

Tuve el honor de ser Presidenta del Jurado de la categoría de Relaciones Públicas de El Ojo, y fue una experiencia increíblemente enriquecedora estar junto a los mejores talentos de la comunicación Iberoamericana.

Para mí, las discusiones más reveladoras giraron en torno al uso de los medios cómo nunca antes se había visto. Por ejemplo: una campaña en la categoría de vía pública, ¿se califica por el arte del espectacular o es una campaña que nace y sólo puede entenderse desde la vía pública?  Otro tema que se puso sobre la mesa, fue la diferencia entre lo social y lo digital.  Las campañas sociales se definieron desde la óptica del uso del hacking y crear conversación orgánica en redes sociales, contra las campañas digitales que se basaban en el uso innovador de los datos. Pero lo importante es que la discusión siempre va girar en torno al poder de la idea y la efectividad de la campaña.

En la categoría de Relaciones Públicas, otorgamos un Gran ojo, 8 Oros, 6 Platas y 18 Bronces, donde nuestro criterio fue reconocer a las ideas que construyeron confianza y reputación, por medio de medios ganados o canales propios para comunicar con credibilidad temas que son relevantes para la sociedad.

“Esa Coca es Fanta”, fue la campaña que se llevó el Gran ojo, el máximo reconocimiento, una campaña que también fue reconocida en los Golden Lions de Cannes ¿Y en qué consiste? En poner Fanta en envases de Coca Cola, así de simple y poderoso. En Brasil, la frase “esa Coca es Fanta” se utiliza para burlarse de las personas homosexuales, así que la empresa refresquera decidió lanzar, en el marco del Día Internacional del Orgullo Gay, una edición especial de Coca Cola con Fanta dentro, una acción que abre la conversación sobre la diversidad y que es un ejemplo de que cuando una marca se arriesga a hacer algo diferente, tienen el poder de mover al mundo. Impresionante.

Otra campaña increíble y que ganó tres Oros, fue #MyGameMyName, nuevamente de Brasil en donde lo destacable de esta campaña son dos cosas, primero que destapan el acoso hacia las mujeres en un lugar donde muy pocos se habían puesto a pensar que existía, que son los juegos online, y después planear una campaña multiplataforma, que mientras se va desarrollando, va destapando diferentes acciones que potencializan el mensaje. Empezaron con influencers, luego abrieron toda una conversación sobre el acoso en redes sociales, donde la gente comenzó a tomar conciencia del tema, que es igual de inaceptable que cuando sucede en persona. Lo más destacable, es cómo las más grandes compañías de videojuegos, se sumaron a esta campaña y firmaron la carta en contra del acoso hacia las mujeres con la que comenzó toda la historia.

“Una vez en la vida”, es otro de los casos premiados que me encantó, porque tuvo el poder de realizar experiencias únicas para generar engagement. Todo comienza como algo que ya hemos visto antes, una marca invita a un director de cine reconocido como Álex de la Iglesia para hacer una película, pero lo interesante viene cuando nos enteramos que se trata de una obra efímera. Literal, sólo se verá una vez en la vida. Otra vez, acción muy sencilla pero lo que significa, en este mundo donde ya no existe la privacidad, ellos tuvieron la capacidad de hacer un corto que literal solo se vio una vez en la vida, generando una experiencia única e irrepetible, asombrándonos en una época donde muy pocas acciones de marca, logran hacerlo.

El gran aprendizaje que debemos llevarnos de El Ojo, es que estos increíbles casos nos deben estimular para seguir generando ideas poderosas y, en definitiva, ser el estímulo para que la industria en la región crezca año a año y se consolide como una referencia mundial en creatividad, porque me queda claro que la hay y mucha.